Duelo, cómo gestionar una pérdida: Terapia de duelo

El duelo es el dolor que sentimos cuando perdemos a alguien. Es una de las experiencias más dolorosas en la vida, pero es un proceso normal. Prepara a la persona para vivir sin la presencia del ser querido que se ha perdido, a la vez que mantiene el vínculo afectivo. Permite la aceptación de la pérdida y la adaptación a la nueva realidad.
El duelo es una experiencia muy personal, por lo que cada uno lo vive de un modo concreto, hay tantos duelos como personas y depende de muchos factores cómo de largo e intenso sea el proceso. Sin embargo, algunas personas solicitan ayuda para superar el duelo, no sólo ante la muerte, también ante rupturas sentimentales, o porque hacen un Duelo Patológico: de duración excesiva, con una expresión del dolor fuera de lo normal.
Asumir el dolor y vivirlo con aceptación, aprender a reconocer las emociones que aparecen el proceso de duelo y aprender a gestionarlas. Podemos ayudarte a recordar a tu ser querido, al tiempo que recuperas tu día a día. Dando el lugar que corresponde al dolor y todas las emociones que aparecen en las distintas fases del proceso.
Cuando el proceso de duelo se ha realizado correctamente, es posible sonreír al recordar al ser querido y seguir adelante. Nunca se olvida a quien ha sido una persona importante en tu vida, pero se mitiga el dolor y la vida se retoma. Nosotros podemos ayudarte a entender tus emociones, a darles el lugar que les corresponde y a volver a disfrutar de las cosas y las personas que te rodean.

¿Cuáles son las fases del duelo?

 1 – Fase de shock o estupor: no puede ser

En los momentos que siguen a la pérdida, hay personas que se paralizan y permanecen inmóviles e inaccesibles. Otras actúan  casi, como si no hubiera ocurrido nada, aparentan que aceptan plenamente la situación.terapia de duelo, duelo patológico, cómo superar la tristeza, psicóloga murcia

Esta fase, se caracteriza sobre todo, por el desconcierto, el embotamiento y la presencia de conductas automáticas o la incapacidad de aceptar la realidad. En este momento se trata de asumir lo ocurrido. La duración varía, hay personas para las que dura, unas horas, y otras que se sumen en un estado de negación que puede durar años, en los casos más extremos.

 2 – Fase de rabia o agresividad: ¿por qué?

Los sentimientos de rabia y la ira, de injusticia y desamparo son el eje de esta fase. Es la fase del “por qué”. A estas emociones pueden acompañarles otros síntomas como: insomnio, pesadillas o sueño no reparador, ansiedad y falta de apetito. Se buscan culpables, y aunque haya una explicación clara, nunca es suficiente.

Otros síntomas pueden ser:

  • Dificultad para concentrarse
  • Pérdidas de memoria
  • Incapacidad para disfrutar de las actividades cotidianas.
  • Llanto descontrolado
  • Conducta violenta impulsiva

 3 – Fase de desesperanza

Se empieza a tomar conciencia de que el ser querido no volverá. Se caracteriza por la sensación de desorganización al no estar presente ese ser querido.

Las emociones caraterísticas de esta fase son:

  • Apatía
  • Desinterés
  • Tristeza
  • Tendencia al abandono y la dejadez personal
  • Impulso de llevar a cabo cambios radicales (casa, trabajo, mobiliario, localidad de residencia) o en sus relaciones personales o familiares.

 4 – Fase de reorganización

La nueva situación se va afrontando. La persona reorganiza su propia existencia. El recuerdo del ser querido empieza a transformarse, ya no es tan doloroso,  en una emoción reparadora que permite estar cerca del ser querido, desde una emoción más sana.

Poco a poco, se han ido haciendo los cambios necesarios, emocionalmente y en la vida. Ahora se puede mirar atrás y se puede avanzar.

Aunque la vida ya no volverá a ser la misma sin esa persona, ahora hay la oportunidad de ver un nuevo camino.

La experiencia vivida durante el duelo permite a la persona avanzar y servirá de ayuda en la maduración y el crecimiento personal.

¿Cómo se supera el duelo?

Habitualmente se pasa por las fases especificadas antes. A cada de una de estas fases le pertenecen una serie de "tareas del duelo". Según J.W. Worden, la persona es un agente activo, que puede tomar medidas que le permitan elaborar el duelo de la forma más adaptativa, es decir, se puede hacer algo para gestionar el dolor y avanzar en el proceso: Las tareas del duelo Se trata de tareas que permiten integrar y asumir la pérdida. Que ayudan a la persona a expresar emociones y aceptarlas. Comprender las emociones que surgen durante un proceso de duelo, a veces es complicado, por lo contradictorias, duras o inesperadas que pueden ser. La ayuda de un profesional puede ser fundamental para dar sentido a todas esas emociones, sin juzgarnos, aceptando y dándonos la oportunidad de recrear una vida con sentido.

¿NECESITAS AYUDA?

Puede que te sientas desconcertado, sin saber cómo afrontar la pérdida, cómo comunicarla o gestionarla. La organización y expresión adecuada de tus emociones, te ayudará a resolver tu duelo y rehacer tu vida.

¿Cuáles son las tareas del duelo?

Aceptar la realidad de la pérdida

Trabajar las emociones y el dolor de la pérdida

Adaptarse a un medio en que el ser querido no está

Recuperar pococo a poco la rutina habitual de la persona

 

La terapia, en definitiva, guía a la persona en la adecuada resolución del duelo. De aquí se desprenderá un aprendizaje para toda la vida.

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