La detección de comportamientos agresivos, de aislamiento o celotipia deberían llevarnos a cualquier persona a sospechar y a tener bajo observación a la pareja. Del mismo modo, si observamos que una mujer empieza a alejarse de su entorno social, limita sus relaciones sociales, deja de hablar con el sexo opuesto, está ansiosa o triste y el comienzo de este comportamiento puede relacionarse con la pareja o con el inicio de la relación debemos alertarnos y vigilar de cerca a esta persona.

¿Qué  debemos hacer en una situación similar?

  1. No te alejes de esta mujer, puede que ella no sepa pedir ayuda, o crea que no la necesita en este preciso momento, puede que incluso ella trate de aislarse para complacer a su pareja. Pero debe saber que estarás cuando te necesite. Mantén viva la relación.
  2. No abordes inicialmente el problema acusándolo a él. Puede que generes en ella una controversia para la que no está preparada y la alejes. No es lo que quieres.
  3. Cuestiona su bienestar en la relación, si es eso lo que ella quiere de una pareja o si la imaginaba así.
  4. Cuando plantee situaciones de conflicto con su pareja cuestiona la actitud de él, no es normal y ella debe hacerse consciente, plantéale situaciones similares en otras personas para que vea desde fuera los efectos perniciosos de su pareja. O bien, proponle las comportamientos más lógicos y racionales para que vea la distancia existente entre su situación y lo que debiera ser.
  5. Procura fomentar los encuentros, es necesario que siga manteniendo contacto con otras personas y que sus relaciones no se limiten al maltratador.
  6.  Es probable que no te sientas capaz de abordar el tema de ningún modo, hazle saber que no la ves bien y que te gustaría ayudarla, prepara para ello teléfonos y lugares, y hasta bibliografía sobre el tema a los que pueda acudir para que tenga ayuda. Existen organismos que se encargan de la ayuda integral a mujeres en esta situación que abordan tanto los temas legales, sociales como la ayuda psicológica y son gratuitos.
  7. Si tu relación con esta persona ya está rota ten presente que es probable se deba a una consecuencia de su pareja y situación y no a una razón meditada racionalmente. Ábrele tus brazos si se acerca a ti.
  8. No dudes en hablar, también es responsabilidad de todos los que lo vemos, no mires a otro lado.
  9. No la invites a tomar decisiones sin tener preparado un plan de acción, si hay maltrato debe estar protegida por la ley y tener la ayuda integral adecuada. Algunos casos resultan muy complejos y para iniciar un proceso de separación, por ejemplo, conviene que exista previamente una denuncia y sentencia que proteja a la mujer, que tenga previsto un lugar en el que alojarse ella y los hijos si los hubiese, ayudas económicas, y hasta una casa de acogida si fuese preciso.
  10. Llama al 112 ante una situación de violencia o acude a la guardia civil.

Solemos creer que lo que pasa en el seno de una familia no es asunto nuestro, e incluso somos capaces de presenciar una agresión a otra persona sin tomar cartas en el asunto. El miedo, la negación de nuestra responsabilidad, encontramos razones para ignorar constantemente lo que pasa a nuestro alrededor, pero lo peor de todo es que a menudo contribuimos a mantener esta lacra con creencias erróneas sobre las relaciones de pareja o la familia.

Hagamos un esfuerzo y empecemos por creer que nadie debe ser más que nadie, y que en el amor y en la guerra, no todo vale.